¿Qué nos identifica?

Ser una iglesia contemporánea y apasionada en su relación con Jesús. Que propicia espacios en donde se puede disfrutar del amor y devoción a Dios. Con una predicación práctica genuina y propicia a Los tiempos y necesidades actuales. Una iglesia enteramente guiada por el Espíritu Santo, quien la satura de libertad, aceptación y alegría para vivir y alcanzar su máximo potencial en la tierra.

¿Cómo lo hacemos?

CONVOCAR

Este es el propósito evangelístico expresado en forma concreta, anunciar el mensaje de salvación. Igualmente se convierte en la tarea para cada creyente, una vez que ha nacido de nuevo.

PLANTAR

Es función de nuestra iglesia ofrecer todo lo necesario como cuidado pastoral, sanidad y formación, para que las personas recién convertidas desarrollen sentido de pertenencia y compromiso con la iglesia, que echen raíces en ella y dejen de ser asistentes, se conviertan en líderes y gente de influencia.

CRECER

Dios desea que cada creyente crezca hasta convertirse en alguien con el carácter parecido al de Cristo. Ser parecidos a Cristo es la definición bíblica de “madurez espiritual”. Se nos motiva a ser ejemplo en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

ADORAR

Fuimos creados para adorar a Dios, cada uno de nosotros tiene la responsabilidad personal de adorar a Dios. El primer mandamiento establece: “No tendrás dioses ajenos delante de mí”. Es un propósito fundamental de la iglesia guiar al pueblo hacia la verdadera adoración, es decir adorar al único que es digno de recibir adoración y gloria: JESÚS.

SERVIR

Dios espera que usemos los dones, talentos y oportunidades que Él nos da para beneficiar a otros, para acercarlos a Él. El servicio es un reflejo del amor y gratitud por el regalo de la salvación, por eso la iglesia facilita oportunidades de servir a otros.