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ACEPTANDO LOS DESAFIOS DE DIOS
13.JUNIO.2009

¿Cuándo fue la última vez que recibiste algo que deseabas con todo el corazón? ¿Cuánto tuviste que esperar para recibir lo que deseabas? Vivimos en un tiempo de asuntos instantáneos. Jugos, sopas, puré, entregas, postres instantáneos. Hoy todo se consigue muy rápido para satisfacer las necesidades crecientes de los consumidores. Pero esto no funciona en el reino de Dios. En esta dimensión, las cosas podrían ser automáticas, ultra rápidas y de soluciones inmediatas. Podría funcionar así, porque Dios tiene el poder para hacer lo que quisiera
cuando Él quisiera. Mire como se sintió Job, (Job 17:11) "Mis días van pasando, mis planes se frustran junto con los anhelos de mi corazón". Y nuestra realidad es estar siempre en la cola de reclamos de las oficinas del cielo. Nos sentimos como Job esperando algo que jamás llega, y nuestros planes se frustran, nuestra esperanza se destroza y nuestro corazón se duele. Desconfiamos de Dios.
Cómo cambiar entonces esa frustración, ese dolor en algo con propósito. Dios quiere que seamos prosperados y que crezcamos en todo así como nuestra alma prospera, por eso Él utiliza circunstancias o momentos difíciles para que cambiemos nuestra percepción ante las tribulaciones o pruebas para que vemos siempre el para qué y no el por qué.
Si usted mira la Palabra de Dios va a encontrar que todos los escogidos de Dios han tenido desafíos, si usted y yo somos escogidos de Dios tenemos desafíos. Un desafío de Dios tiene ciertas características. Cuáles son estas características:
1. Una de ellas es que parte de una necesidad: la necesidad de resolver algo para beneficiar a otros, para beneficiar a muchos.
2. Otra característica es que un desafío de Dios es mucho más grande que lo que las personas podemos hacer. En Lucas 28:17 dice: 'Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios'.
3. Otra característica es que cuando Dios da un desafío, da exactamente las especificaciones de lo que se tiene que hacer. Cuando Dios le da a Noé el desafío de construir un Arca, le da específicamente cómo debe de hacerla. En Génesis 6:14 dice: "Constrúyete un arca de madera resinosa, hazle compartimentos, y cúbrela con brea por dentro y por fuera". Luego le sigue dando todas las especificaciones del material que debe de usar, el tamaño, el número de compartimientos, las ventanas, las formas de las ventanas, qué debe de hacer con el Arca, quienes deben de introducir en esa Arca porque en los desafíos siempre hay involucradas varias personas.
Y luego, en Génesis 6:22, vemos que dice: "Y Noé hizo todo según lo que Dios le había mandado".Conforme a TODO, no a una parte, no a lo que le gustó, no a lo que quiso, no a lo que le pareció, conforme a todo lo que había mandado.
4. Cuando Dios da un desafío hay que entender que Él está en el asunto y que la victoria es de Él. En el momento que da el desafío ya tiene la victoria. Cuando Dios le da a Josué el desafío para que le va a entregar la ciudad de Jericó, primero se la entrega, le dice en Josué 6:2: 'Mira yo he entregado en tu mano a Jericó y a su Rey con sus varones de guerra'. Primero se la entrega después le da todo lo que tiene que hacer usted ya sabe: dar una vuelta, cada día por seis días el último día dar siete vueltas, siete varones van a tocar las trompetas y al final está ahí la victoria. Josué 6:16, 'y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez Josué dijo al pueblo: "Gritad porque Jehová os ha entregado la ciudad", ya está la victoria.
Si a usted y a mí Dios nos da un desafío, tenemos que saber que Dios está en control de ese desafío y que si nosotros hacemos lo que Él nos dice y lo hacemos bien hecho y nos esforzamos, la victoria ya está dada.
¿Qué se necesita para recibir un desafío?
1. Para recibir un desafío lo primero que necesitamos es estar cerca de Dios.
Cuando Moisés recibe el desafío de Dios lo recibe en el momento en que se acerca a la zarza, no lo recibe cuando está lejos, lo recibe cuando está cerca. Dice en Éxodo 3:4: "Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: ¡Moisés, Moisés! Aquí me tienes —respondió". Él oyó la voz de Dios, estaba cerca de Dios, tenía su corazón dispuesto.
2. Lo segundo que tenemos que hacer para recibir un desafío es creerle a Dios. A veces los desafíos que Dios nos da son tan grandes, mucho más grandes que lo que nosotros podemos hacer, que cuesta creerle. Y en Éxodo 3:10 dice: "Ven por tanto ahora y te enviaré a Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel". El desafío era grande, el desafío era poderoso, el desafío era de importancia.
3. Otra de las cosas que se necesita para recibir un desafío es ser persona de compromiso. Dios da desafíos a las personas de compromiso. Si Dios le está dando a usted desafíos es porque sabe que usted es una persona de compromiso.
Y ¿cómo enfrentar el desafío?
1. Nehemías cuando recibió el desafío que tenía que reconstruir los muros de Jerusalén, lo primero que él hizo fue orar. No podemos enfrentar un desafío si no tenemos oración. En Nehemías 1:4 dice así: "Cuando oí estas palabras me senté y lloré e hice duelo por algunos días y ayuné y oré delante del Dios de los Cielos".
2. Luego, lo segundo para enfrentar el desafío tenemos que ver que tenemos, con qué recursos contamos, qué es lo que tengo yo en mí poder, qué es lo que Dios ya me ha dado para poder enfrentar ese desafío.
En Éxodo 4:12 vemos lo siguiente: Entonces Moisés respondió diciendo: 'He aquí que ellos no me creerán ni oirán mi voz, porque dirán: 'No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: "¿Qué es eso que tienes en tu mano?", y él respondió: "Una vara'.
¿Sabe, usted sabe? La vara representa la autoridad y cuando Dios le da a usted y a mí un desafío junto con el desafío nos da la autoridad, porque no nos manda solos, nos manda con la victoria y nos manda con la autoridad de Él. Si usted tiene un desafío ya tiene la victoria, ya tiene la autoridad de Dios para cumplir el desafío, lo que tiene que hacer es hacerlo bien, esforzarse y cumplir las especificaciones de Dios.
¿Qué hace el desafío en mi vida?
1. Lo primero que hace un desafío es que cambia la manera de pensar. Nos hace pasar del "No puedo", al "si puedo". Nos hace pasar del "no sé cómo se hace" a "sí sé cómo se hace"; nos hace pasar de "no tengo" a "sí tengo". Porque Dios cuando da un desafío da las instrucciones, sabemos cómo hacerlo y da también los medios para lograrlo.
Mire lo que dice en Éxodo 4:10: "Señor, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra —objetó Moisés—. Y esto no es algo que haya comenzado ayer ni anteayer, ni hoy que te diriges a este servidor tuyo. Francamente, me cuesta mucho trabajo hablar". No lo mandó solo, no le dijo: '¡Ay! a ver cómo te va, a ver qué haces'. No, le dio todo lo que tenía que hacer; le dio los medios, le dio la forma, le proveyó lo que tenía que decir, lo que tenía que hacer.
2. Un desafío, cambia nuestro destino.
David enfrentó muchos desafíos de Dios y su destino fue totalmente cambiado. Pasó de ser un pastor de ovejas, pasó a ser un Rey. Y, ¿sabe que si nosotros aceptamos los desafíos de Dios, nuestro destino cambia? Nos lleva a lugares que nunca nos hemos imaginado, nos lleva a niveles que nunca habíamos sospechado que llegaríamos. Nos pone con personas que nunca habíamos conocido.
El desafío de Dios cambia nuestro destino para bien porque Él siempre nos lleva de Gloria en Gloria, de victoria en victoria.
3. ¿Sabe que un desafío nos saca de la comodidad? ¿Le gusta la comodidad? ¿Le gusta estar sentado en la banca, ahí cómodo? Prepárese.
Dios con el desafío lo va a sacar de la banca porque la comodidad hace que nos estanquemos. Siempre hago lo mismo, siempre hago lo cómodo, lo que ya sé hacer, donde no me esfuerzo. Vengo a la iglesia y me siento en la misma silla y que nadie me la vaya a quitar porque es mía. Y ahí me siento yo.
Y, ¿sabe qué los desafíos de Dios nos sacan de la comodidad? Nos sacan de lo conocido a lo desconocido, nos mandan a niveles donde no sabemos cuál es el siguiente paso, a niveles donde tenemos que confiar en Dios por lo que no sabemos lo que viene adelante.
4. Cuando viene el desafío descubrimos lo que somos capaces de hacer en el poder de Dios. El desafío trae nueva revelación de quién es Dios; conocemos a Dios de cerca, conocemos la magnificencia de Dios, el poder de Dios, lo que Dios puede hacer en nuestras vidas; cosas que antes nunca nos había revelado nos empieza a revelar Dios cuando entramos al desafío.
¿Sabes qué? Nosotros entonces en el desafío conocemos el poder de Dios y podemos decirle a la gente yo voy en nombre de Dios porque Él es el que es y conozco mayor que nunca antes la revelación de Dios y la magnificencia de Dios y el poder y la soberanía de Dios sobre todas las cosas.
5. Y un desafío tiene otra cosa muy hermosa: nos hace conscientes de la necesidad que hay alrededor nuestro. ¿Sabe qué es muy fácil no darnos cuenta de la necesidad que hay alrededor nuestro? Nos volvemos cómodos, tenemos cierta seguridad, cierta tranquilidad y se nos olvida que alrededor nuestro, muy cerca aún muy cerca en nuestra propia familia hay mucha necesidad.
Entonces para concluir, Dios quiere que entendamos que somos un equipo, que tenemos que pasar a un nuevo nivel de trabajo, a un nuevo nivel de servicio, a un nuevo nivel de credibilidad, a un nuevo nivel de unidad y de apoyo los unos por los otros y qué cuando nosotros seguimos las especificaciones de Dios el resultado ya está logrado. ¡Porque grandes maravillas ha hecho Jehová!

 

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