La iglesia cuenta con miembros que aman y disfrutan la presencia de Dios en sus vidas, líderes comprometidos con la obra del Señor y equipos de crecimiento por edades e intereses particulares, todos unidos para hacer de la Casa del Señor un lugar donde la pasión por Jesús arde en los corazones de sus miembros y se contagia a todas las personas que llegan para conocer al Señor.