NUESTRA HISTORIA

La congregación inició con la reunión de un grupo de amigos en mayo del año 2005, cuando los pastores regresan a la ciudad de Montería después de su estancia fuera del país. Movidos por su pasión por Jesús y la guía del Espíritu Santo empiezan a predicar las buenas nuevas de salvación y de la esperanza que hay en Jesús a amigos cercanos. Ese mismo año se inició un estudio bíblico en la casa de una joven pareja, ubicada en el centro de Montería, en donde se llevaron a cabo las reuniones todos los sábados durante aproximadamente seis meses y se agregaban cada semana nuevas personas.
Posteriormente, con el crecimiento del grupo de estudio bíblico, este se trasladó a la casa de los pastores, donde funcionó por un periodo de año y medio. En el año 2006 son celebrados los primeros bautizmos y se inicia un periodo de crecimiento de la iglesia en ese tiempo, la obra del Espíritu Santo nos permitió crecer en el conocimiento de la palabra, realizando discipulados y cursos de formación.
Para el año 2007 se oficializó la existencia de la iglesia, extendiéndose a un espacio propio para sus actividades, asume el nombre Manantial de Dios y se establece como ese manantial de aguas vivas para todos los sedientos, para este tiempo se estableció la oración los martes a las 6:00 a.m. En el año 2008, la iglesia se traslada a una nueva sede, y se llevan a cabo los segundos bautizmos. Se continuaron los grupos de discipulado, la oración y la reunión general se celebra los sábados en la tarde, y se da inicio al ministerio de niños.
El año 2009 se constituyó en el año de organización y crecimiento, Dios permitió implementar la estrategia celular denominada “equipos de crecimiento”, formando líderes que a su vez ayudan a otros en el procesos de restauración. Para ello se dio inicio al encuentro afirmando mis pasos, pasos de sanidad, cursos de formación y ministración.
Durante todo este tiempo el Señor ha permitido que la promesa de la salvación se extienda en la ciudad, y hoy la iglesia cuenta con más de un centenar de personas, entre niños, jóvenes y adultos, que visionan una iglesia rendida a los pies de Cristo, presta al crecimiento, con deseo de dar muchos frutos y ser un manantial de aguas vivas para la ciudad de Montería.